Limpia y seca muy bien el área a depilar
Para diluir la miel, puedes colocar el tarro en el calentador para cera, en una cocina eléctrica, de inducción, o si es a gas sobre una placa metálica, colócala hasta que esté tibia y pueda esparcirse con suavidad sobre la piel.
Con el filo de la paleta aplica la miel en la zona que deseas depilar y extiéndela siguiendo la dirección del crecimiento del vello. Trabaja en pequeñas secciones, te dará mayor control.
Coloca el paño sobre la miel en dirección al crecimiento de los vellos. Sujeta y mantén estirada la piel para eliminar todo el vello. Inmediatamente dando un tirón rápido, hala el paño en sentido contrario al crecimiento de los vellos.
Una vez terminada la depilación lava con agua fría la zona depilada y seca suavemente. Si deseas cerrar los poros y reafirmar la piel, frota hielo en la zona depilada especialmente si se trata del rostro, bikini o axilas. Finalmente puedes aplicar aceite corporal.